
Empezar de nuevo. Volver a la rutina y a las obligaciones. Encerrarse horas y más horas en un estudio. Frente a un ordenador. Entre focos e ideas. El verano es, para mi, sinónimo de recapitulaciones, de pensar, de crecer y de idear. Horas y más horas de viaje en tren, en coche o en avión, un paisaje por la ventana. Todo nuevo. Mucho por descubrir. Y un invierno largo, frió, lleno de luces para llevarlo todo a cabo. Largos y provechosos inviernos, comenzamos de nuevo.
Fotografia: ChristianCarrillo
No hay comentarios:
Publicar un comentario